¿Relaciones significan trabajo?

Muchas veces se escucha la expresión “Una relación siempre es trabajo” – y diciendo esto, la palabra “trabajo” tiene un toque negativo y significa tanto como “esfuerzo” o “sacrificio”. ¿De verdad tenemos que verlo de esa manera? Hace unos años, el tema se planteó en mi círculo de amigos. Un amigo comentaba que se negaba a aceptar esa frase. En su opinión, una relación siempre debía ser fácil y salir todo por sí solo. A mi me gusta diferenciar un poco más las cosas  y creo que tendríamos que examinar  de cerca dos cosas en concreto.

1. ¿Qué es lo que realmente entendemos bajo el término “trabajo”?

El trabajo es por su definición “una actividad planificada con la que se producen resultados o se crean productos”, es decir, nada negativo ni necesariamente agotador. Tenemos que hacer algo para conseguir algo, ni más ni menos. ¿Y qué es lo que tenemos que hacer exactamente para poder entrar en una relación?  Bueno, básicamente nada. Podemos decidir cambiar nuestro estado de la noche a la mañana, siempre y cuando haya sentimientos y – eso si- la otra persona esté de acuerdo. Así que empezar una relación, honestamente es bastante fácil.¿Y si queremos mantener esta relación durante un periodo más largo? Existen muchas razones por las que las relaciones puedan fracasar. Por ejemplo, dos personas pueden diferir tanto en sus puntos de vista o en su día a día que tienen que darse cuenta de que simplemente no funcionan juntos. También es posible que existan circunstancias que estén fuera de su control y simplemente no les permitan estar juntos.Sin embargo, con demasiada frecuencia, el fracaso de las relaciones se debe a asuntos más sencillos como la falta de interés, la falta de compromiso o el ASESINO NÚMERO UNO de relaciones: el estrés cotidiano. Aquí es posible contrarrestar con un poco más de comprensión, un poco más de comunicación y un poco más de esfuerzo extra para la pareja. ¿Está cansado del trabajo o prefiere ir al gim  en vez de ir al cine que contigo?  ¡Eso de vez en cuando está bien! ¿Estás de mal humor porque alguien te ha criticado o porque tu amiga te ha cancelado la cita? Dilo y hazle entender que tu mal humor no tiene nada que ver con él. ¿Se puso un vestido bonito y esta increíble esta noche? Díselo y dale la confirmación que ella quiere y necesita de ti! 
Ok – definitivamente podríamos considerar ese “extra”, ese poquito de “más” como trabajo. Pero si somos honestos con nosotros mismos, entonces tampoco es tan difícil y la verdad es que los resultados obtenidos están bastante bién.Lo que nos lleva al segundo punto:

Quizás deberíamos trabajar en nuestra forma de percibir las cosas…

¿De verdad tenemos que verlo desde un punto de vista tan negativo? ¿De verdad todo siempre nos supone un sacrificio? Vamos a ver… Cada persona tiene su lado positivo, pero también su lado negativo, que simplemente tenemos que dejar de lado de vez en cuando. ¡Tú también lo tienes! A veces fantaseo con meterle a mi novio los calcetines que deja en el suelo toooodos los días en … la boca (¿Amor! Existen cestas para la ropa sucia, sabes?! ¡Y nosotros tenemos una muy mona!). Y luego pienso, bueno, ¿qué mas dá? El también tiene que soportar mis cambios hormonales, mis lagrimas injustificadas, mi falta de sal al cocinar y mucho más… El tolera mis tonterías, comparte conmigo sus aficiones y me hace sentir como la mujer más bella del mundo todos los días. ¿Qué más quiero?Si te das cuenta de que las cosas no tienen que ser tan difícil y que los pequeños compromisos que haces por tu pareja pesan muuuuucho menos que los buenos momentos juntos, la expresión “trabajo” ya no se ve como algo tan malo, ¿no?!Porque al final sólo significa que hacemos algo para conseguir algo y si ese “ALGO” recibido vale la pena – ¿Por qué no?

¿Eres feminista?

En un mundo en el que el FEMINISMO ya está escrito en camisetas, bolsos y en hashtags, las mujeres cada vez nos enfrentamos más a la pregunta si realmente nos queremos ver como feministas o no. Ya sea en la televisión, la radio o en conversaciones con amigos – en todas partes se habla del tema y está claro – tanto para hombres (¡claro qué si!, ¡los hombres también pueden ser feministas! ) como para las mujeres – ser feminista esta de moda.

Mientras que algunas personas hablan abiertamente del tema y no se cortan ni por falta de conocimientos o argumentos, otras consideran el debate como algo desagradable. Es más, muchas mujeres exitosas son reacias a ser llamadas feministas. Como alemana, me gustaría nombrar en este contexto a Angela Merkel que en una entrevista ha evitado responder a la pregunta de una periodista si se consideraba feminista o no.

¿Qué es el feminismo?

Entre tú y yo, ¿realmente sabes lo que es el feminismo? Yo misma tuve que investigar un poco para hacerme una idea más concreta y descubrí que lo tenía menos claro de lo que pensaba.

El concepto del feminismo no surgió hasta finales del siglo XIX y a partir de 1968 se convirtió en un concepto a nivel mundial. Existen diferentes tipos de feminismo que pueden distinguirse por la comprensión del género, el rol de mujeres y hombres y los objetivos principales que quieren conseguir. Si realmente te interesa el tema y quizás quieres saber dónde te podrías posicionar tu misma, puedes echarle un vistazo al artículo de Sandra Llorente o también al de Jesús Ruiz.

Resumiendo, el o mejor dicho los movimientos feministas han ido cambiando y evolucionando durante las últimas décadas. Hubo varias “olas de feminismo” a través de las cuales las mujeres consiguieron sus derechos básicos (como los consideramos hoy en día) como votar, trabajar etc. Los fundamentos de todos los movimientos feministas – reducido a su esencia – son la autodeterminación, la libertad y la igualdad para todas las personas.

¿Por qué muchas mujeres exitosas se resisten a ser llamadas feministas?

¿Por qué mujeres exitosas, como por ejemplo la canciller alemana, no se consideran feministas? ¿No os parece curioso?

1. Las posiciones claras propician críticas y ataques

Todos debemos ser conscientes de que tomar una posición, siempre da lugar a ataques. Algunas mujeres simplemente prefieren no hablar de algunos temas para evitar conflictos. ¿Tenemos que respetar eso? ¡Claro qué sí! Después de todo, la libertad de expresión también incluye la libertad NEGATIVA – es decir la libertad de NO expresar su opinión. Nadie está obligado a decir nada…

2. Falta de parámetros claros

Como ya se ha mencionado anteriormente, la mayoría de las personas ni siquiera es consciente de lo qué es el feminismo y de cuántas manifestaciones/diferentes versiones puede tener. Una vez aclarada la historia y la evolución de estos movimientos (échale un vistazo a los artículos mencionados), podemos dejar atrás las imágenes estereotipadas y los prejuicios. ¿Cuáles son las características principales? La autodeterminación, libertad e igualdad.

3. ¿Víctima o feminista 2.0?

Como toda tendencia social, el feminismo también tiene su regustillo negativo. Internet está lleno de lloriqueos sobre sexismo y trato desigual de todo tipo. Uno de los peores posts que he visto, iba de una mujer que hablaba de ser discriminada por no ser invitada a tomar unas cañas con sus compañeros masculinos… Ahí lo dejo. Sin comentario. Claro que no quiero negar que obviamente sigue existiendo machismo en este mundo. Pero vivir quejándonos y reduciendo cualquier comentario y cualquier actitud masculina a un núcleo machista, tampoco nos soluciona nada.

En lugar de siempre culpar a los hombres y vernos como víctimas del patriarcado, debemos ser conscientes de lo siguiente: Esto es precisamente uno de los principales motivos que hacen que las mujeres exitosas se quieran alejar del término “feminismo”. No se quieren ver como víctimas. No quieren ser reducidas a su género. No quieren hacer de su género un criterio a favor o en contra de su éxito profesional. Punto.

Entonces- ¿soy feminista?

Mi opinión personal: Tengo 29 años, soy directiva en una empresa industrial (dominio masculino absoluto) y la verdad es que me siento muy cómoda. Estoy consciente que he tenido mucha suerte en la vida y que no lo he tenido tan difícil como algunas otras mujeres o algunos otros hombres. Por supuesto yo también he tenido que superar algún que otro obstáculo o escuchar comentarios negativos con respecto a mi género o mi apariencia física. Pero – no me quejo de eso, porque no llevará a nadie a ningún sitio.

Pero si me preguntas si soy feminista, obtendrás una explicación completa de lo que el feminismo significa para mí: IGUALDAD, AUTODETERMINACIÓN (tanto a nivel personal, físico y sexual), LIBERTAD y TOLERANCIA.

Y a pesar del riesgo de dar lugar a ataques y discusiones, recibirás una respuesta muy clara: ¡Por supuesto que soy feminista! – ¡Tu no?