¿Tienes juicio o realmente son prejuicios?

Hoy me gustaría analizar brevemente el tema del juicio y la diferencia a lo que llamamos los prejuicios. Me parece importante saber distinguir entre estos términos, usarlos con cabeza y conocer su significado para nuestras interacciones sociales.

Alguna vez he leído que los prejuicios nos protegen del peligro, nos ayudan a minimizar los riesgos y por lo tanto no son nada malo. Yo misma no estoy de acuerdo y me gustaría explicarle al mundo el por qué.

¿Qué son los prejuicios y qué es lo que los diferencia del tener juicio?

El prejuicio es la acción y efecto de prejuzgar (juzgar las cosas sin tener cabal conocimiento o antes del tiempo oportuno). Un prejuicio, por lo tanto, es una opinión previa acerca de algo que se conoce poco o mal. Hay prejuicios negativos y positivos pero en la mayoría de los casos, el término “prejuicio” tiene un significado negativo y también se entiende como tal. Los prejuicios existen en todas las sociedades y en todas las clases.

El término juicio, que proviene del latín iudicium, tiene diversos usos. Se trata, por ejemplo, de la facultad del alma que permite distinguir entre el bien y el mal o entre lo verdadero y lo falso. El juicio también puede ser una opinión, un dictamen o un parecer. El juicio está formado por un sujeto (el concepto de objeto del juicio), un predicado (el concepto que se aplica al sujeto) y la cópula (lo que estable si lo pensado es propio o no del objeto del juicio). Es lo que nos permite sobrevivir en nuestro día a día, tomar decisiones y valorar opciones. Actuar con juicio es saber clasificar (correctamente) y con racionalidad, siempre teniendo en cuenta que quedará si o si ese punto subjetivo (claro, al final somos humanos…). 

Dicho esto, podemos concluir el significado del tener juicio: Exacto. Es muy alto. Tener juicio es saber juzgar situaciones (¡Ojo!, no personas) e implica un trabajo cognitivo de valoración.

A diferencia de esto los prejuicios no implican ninguna valoración, ni siquiera implican pensar y son más bien un reflejo de nuestros cerebros. Si por ejemplo NO le respondemos a una persona por el simple hecho que tiene un aspecto un poco diferente (pero si le hubiéramos respondido a una persona que encaja un poco más con nuestra imagen de interlocutor apropiado) NO valoramos en absoluto la  situación y solo nos dejamos guiar por nuestros prejuicios.

¿Es una forma de protegernos? Quizás. Pero en la mayría de los casos no es una protección necesaria. Hablar con todo el mundo sin tener prejuicios, no implica una falta de  juicio. Subirse al coche de un desconocido con cara de bueno después de unas siete copas, es tener prejuicios positivos (tiene cara de bueno=será buena persona) y además no tener juicio (no valorar que las siete copas disminuyen considerablemente la capacidad de conducir).

En fin….

En mi opinión los prejuicios NO son algo bueno, todo lo contrario. Personas que se dejan guiar por sus prejuicios simplemente reaccionan a un impulso, no se permiten conocer, hacer propias experiencias, pensar y valorar por su cuenta.

¿Quizás por pereza? ¿Por miedo? 

¿Tú qué piensas al respecto? ¿Por qué tenemos tantos prejuicios?

Os deseo una maravillosa semana y os mando un abrazo muy fuerte…

¿Eres feminista?

En un mundo en el que el FEMINISMO ya está escrito en camisetas, bolsos y en hashtags, las mujeres cada vez nos enfrentamos más a la pregunta si realmente nos queremos ver como feministas o no. Ya sea en la televisión, la radio o en conversaciones con amigos – en todas partes se habla del tema y está claro – tanto para hombres (¡claro qué si!, ¡los hombres también pueden ser feministas! ) como para las mujeres – ser feminista esta de moda.

Mientras que algunas personas hablan abiertamente del tema y no se cortan ni por falta de conocimientos o argumentos, otras consideran el debate como algo desagradable. Es más, muchas mujeres exitosas son reacias a ser llamadas feministas. Como alemana, me gustaría nombrar en este contexto a Angela Merkel que en una entrevista ha evitado responder a la pregunta de una periodista si se consideraba feminista o no.

¿Qué es el feminismo?

Entre tú y yo, ¿realmente sabes lo que es el feminismo? Yo misma tuve que investigar un poco para hacerme una idea más concreta y descubrí que lo tenía menos claro de lo que pensaba.

El concepto del feminismo no surgió hasta finales del siglo XIX y a partir de 1968 se convirtió en un concepto a nivel mundial. Existen diferentes tipos de feminismo que pueden distinguirse por la comprensión del género, el rol de mujeres y hombres y los objetivos principales que quieren conseguir. Si realmente te interesa el tema y quizás quieres saber dónde te podrías posicionar tu misma, puedes echarle un vistazo al artículo de Sandra Llorente o también al de Jesús Ruiz.

Resumiendo, el o mejor dicho los movimientos feministas han ido cambiando y evolucionando durante las últimas décadas. Hubo varias “olas de feminismo” a través de las cuales las mujeres consiguieron sus derechos básicos (como los consideramos hoy en día) como votar, trabajar etc. Los fundamentos de todos los movimientos feministas – reducido a su esencia – son la autodeterminación, la libertad y la igualdad para todas las personas.

¿Por qué muchas mujeres exitosas se resisten a ser llamadas feministas?

¿Por qué mujeres exitosas, como por ejemplo la canciller alemana, no se consideran feministas? ¿No os parece curioso?

1. Las posiciones claras propician críticas y ataques

Todos debemos ser conscientes de que tomar una posición, siempre da lugar a ataques. Algunas mujeres simplemente prefieren no hablar de algunos temas para evitar conflictos. ¿Tenemos que respetar eso? ¡Claro qué sí! Después de todo, la libertad de expresión también incluye la libertad NEGATIVA – es decir la libertad de NO expresar su opinión. Nadie está obligado a decir nada…

2. Falta de parámetros claros

Como ya se ha mencionado anteriormente, la mayoría de las personas ni siquiera es consciente de lo qué es el feminismo y de cuántas manifestaciones/diferentes versiones puede tener. Una vez aclarada la historia y la evolución de estos movimientos (échale un vistazo a los artículos mencionados), podemos dejar atrás las imágenes estereotipadas y los prejuicios. ¿Cuáles son las características principales? La autodeterminación, libertad e igualdad.

3. ¿Víctima o feminista 2.0?

Como toda tendencia social, el feminismo también tiene su regustillo negativo. Internet está lleno de lloriqueos sobre sexismo y trato desigual de todo tipo. Uno de los peores posts que he visto, iba de una mujer que hablaba de ser discriminada por no ser invitada a tomar unas cañas con sus compañeros masculinos… Ahí lo dejo. Sin comentario. Claro que no quiero negar que obviamente sigue existiendo machismo en este mundo. Pero vivir quejándonos y reduciendo cualquier comentario y cualquier actitud masculina a un núcleo machista, tampoco nos soluciona nada.

En lugar de siempre culpar a los hombres y vernos como víctimas del patriarcado, debemos ser conscientes de lo siguiente: Esto es precisamente uno de los principales motivos que hacen que las mujeres exitosas se quieran alejar del término “feminismo”. No se quieren ver como víctimas. No quieren ser reducidas a su género. No quieren hacer de su género un criterio a favor o en contra de su éxito profesional. Punto.

Entonces- ¿soy feminista?

Mi opinión personal: Tengo 29 años, soy directiva en una empresa industrial (dominio masculino absoluto) y la verdad es que me siento muy cómoda. Estoy consciente que he tenido mucha suerte en la vida y que no lo he tenido tan difícil como algunas otras mujeres o algunos otros hombres. Por supuesto yo también he tenido que superar algún que otro obstáculo o escuchar comentarios negativos con respecto a mi género o mi apariencia física. Pero – no me quejo de eso, porque no llevará a nadie a ningún sitio.

Pero si me preguntas si soy feminista, obtendrás una explicación completa de lo que el feminismo significa para mí: IGUALDAD, AUTODETERMINACIÓN (tanto a nivel personal, físico y sexual), LIBERTAD y TOLERANCIA.

Y a pesar del riesgo de dar lugar a ataques y discusiones, recibirás una respuesta muy clara: ¡Por supuesto que soy feminista! – ¡Tu no?