¿Guapisima, inteligente y soltera?

Todas la tenemos: Esa amiga que lo tiene todo. Guapisima, exitosa, autosuficiente – pero sin pareja y eso ya desde hace años…

Las mujeres exitosas lo tienen más dificil encontrar el amor. Punto. Es así y existe una cantidad de artículos y hasta algunos estudios al respecto. Pero ¿cuál es la razón?

1. Carácter y prioridades

Las mujeres exitosas muchas veces han tenido que luchar igual o más que un hombre para abrirse camino. Por lo tanto, no es de extrañar que esto también se refleje en su carácter.

La autoestima, fuerza y el éxito son cualidades que atraen tanto a hombres como a mujeres. Hasta cierto punto. Muchas mujeres, aparte de su fuerza y su autosuficiencia también irradian cierta dominancia y falta de querer hacer compromisos por otras personas.

Los hombres exitosos son iguales, muchos no dejan ni un solo minuto de lado al móvil o cancelan una cita o un viaje de negocio por su pareja. Así que, ¿cuál es el problema? El caso es que la naturaleza femenina se distingue por su adaptabilidad, las mujeres se ajustan a esas circunstancias, son más comprensivas. A muchos hombres simplemente no les apetece serlo o no son capaz. ¿Será por falta de igualdad en nuestra sociedad? ¿Será porque hombres no le dan importancia a la profesión y el éxito de una mujer y al revés si?

La verdad es que no lo sé.

2. No tienen el chi* para farolillos

Emancipación o no – tenemos que admitir que incluso hoy en día en el 99% de los casos son las mujeres que cuidan de los niños, organizan las vacaciones y se encargan de la limpieza del hogar.  Aunque los hombres “ayuden” a sacar la basura y a ocuparse de la cena de vez en cuando, sigue siendo la mujer la que asume la responsabilidad. Elegí con toda la intención la palabra “ayudar”, porque muchísimas veces ellas y ellos también lo hacen, sin ser conscientes, de que EL también vive en esa casa y quiere que esté limpia o de que EL también tiene hambre y quiere comer algo. Ayudar por su definición es una acción que una persona hace de manera desinteresada para otra por aliviarle el trabajo. Eso implica que la responsabilidad obviamente la tiene la mujer. Injusto, ¿no?

Insisto, no siempre es así y hay hombres que procuran encargarse de todo esto igual que las mujeres, pero si somos honestas, no es lo típico.

Vale, y ahora pensemos en una mujer que trabaja al menos 10 horas al día, sin nombrar las cenas y las llamadas hasta tarde noche, lleva la responsabilidad por el hogar, los hijos, la planificación de cada detalle de la convivencia y además tiene que preocuparse por si su pareja se siente suficientemente atendido o le está poniendo los cuernos. Para  eso están mejor sola, ¿no? Eso al menos es lo que su subconsciencia le dice al momento de conocer a un hombre que podría estar interesado en algo serio, y eso se nota.

Mujeres con agendas llenas dan la impresión (y no solo es una impresión) que no necesitan a ningún hombre en su vida y eso puede frustrar algún que otro chaval, aparte de que le suelen exigir más… (pero eso ya es punto número 3)

3. Quieren uno que lo tenga todo

Está claro que si le preguntas a una mujer cómo se imagina al hombre de sus sueños, es capaz de entregarte un ensayo de 15 páginas. Al menos 15, está claro. Pero eso no es el punto. En el caso de las mujeres que lo tienen todo es lógico que también quieran a un hombre a su lado, que lo tenga todo. O al menos es lo que piensa la gente, mejor dicho los tíos.

La verdad muchas veces es otra. Estas mujeres no necesitan a nadie que gane más que ellas ni que sea ningún Adonis. Estas mujeres solo quieren a alguien con quien encontrarse de igual a igual en el día a día. Una persona que la comprenda y la apoye, la complemente y la desee en vez de tenerle miedo y se compare con ella…

4. Roles y otras tonterías

¿Entonces? ¿El problema es la independencia? ¿El dinero?

La verdad es que a muchos hombres (hasta a los más emancipados) les disgusta la idéa que la mujer gane más o sea más exitosa que el. ¿De qué viene eso? Está claro, los hombres desde muy jóvenes experimentan una presión enorme por parte de la sociedad. Se les mide por su propio avance, su éxito laboral y su capacidad de mantener a una familia (mientras que las mujeres sobre todo tenemos que ser atractivas).

Lo que mucha gente no tiene claro: ¡Los tiempos han cambiado! Hoy en día ya casi no es posible “mantener” a una familia sin que trabajasen los dos. Al menos, si quieres estar con ella de vez en cuando. Hoy en día hace falta actuar en equipo, y dicho esto no debería tener relevancia si es EL o ELLA quién gana más.

Todo eso es la teoría. Algo, que todos deberíamos saber y tener muy claro. DEBERÍAMOS.

Pero al final creo que a nuestra sociedad le harán falta algunos años de evolución, para llegar al punto en el que todos pensamos de esa manera. Mientras tanto seguimos con los estereotipos antiguados..

Respecto a las chicas ahí afuera, las mujeres que se lo curran de verdad, que han estudiado y luchado para ser alguien, quiero deciros una cosa: ¡No os frustréis! Vale, quizás alguna que otra debería ser un poco más comprensiva con el sexo opuesto y ceder un poco de vez en cuando. Pero la verdad es que sois lo más y nunca deberíais de olvidarlo. Está claro que es mejor estar sola que mal acompañada y deberíais disfrutar el hecho de estar libre en todo lo que queréis hacer. Y si os dejáis fluir, algún día se presentará el chico que valga la pena. Un chico que os guste mucho y os haga sentir bien, sin jueguitos ni tener que fingir. Un chico que os valore como lo que sois – unas leonas maravillosas –  y le haréis huequito en vuestra agenda…

Cómo sabe la vida a partir de los 50…

Muchas mujeres seguramente han pensado alguna vez, que a partir de los 50 años has vivido y experimentado todo lo que hay que experimentar. Cuando digo todo, me refiero a que has sido niña, adolecente, esposa, amante, quizás divorciada, y algunas hasta ya son abuelas. La vida ya tiene otro sabor, lleno de experiencia y con un toque de sabiduría.

Muchas son felices y aprecian sus vidas. Pero también existen las que solo la aceptan y prefieren no pensarlo demasiado.

Otras mujeres evolucionan diferente y desean otra cosa, sienten que hay algo más que vivir y experimentar. Yo pertenezco a ese segundo grupo y me veo afortunada por ser así. Pero admíto que también implica problemas y sufrimiento.

Cuando notas que después de muchos años algo en tí ha cambiado, que el amor se ha ido y tienes a tu lado a alguien que quieres de corazón pero para tí es mas un amigo que una pareja, sufres. Tu sufres, el sufre y ambos saben que esto no tendrá un final feliz… Tu sientes que no puedes complacerlo y le haces daño. Cuando ya no puedes darle lo que el desea y espera de ti como esposa, el sufrimiento llega a un punto insoportable. En ese momento te armas de fuerzas y terminas esa relacion.

¿Soledad o libertad?

Actualmente vivo sola . En estos momentos  me siento como un pajaro cuando le abren las puertas de la jaula de oro en la que se encontraba. LIBERTAD! Ahora soy libre – libre como el viento… Hoy en día disfruto de lo fresco del aire que respiro , el cantar de los pajaros cuando corro en el bosque. El sonido del agua cuando paseo por el rio.

Siempre digo que a partir de los 50 nos lo podemos permitir todo. ¿Que tenemos ya que perder?

Vivír cada momento con plenitud, con gusto .

Eso sí, sin olvidar tu escencia, el quien eres.

Yo soy una mujer de familia , y desde que tengo uso de razon siempre permanecí en compañia. ¡Si ! Les confieso que siempre he pensado que necesitaba a alguién a mi lado y que no era fácil andar por la vida sola. Siempre he dicho: Como un perro sin dueño… Hoy pienso un poco distinto y he visto que es mejor estar sola que mal acompañada o infeliz.

De todas formas quiero dejar claro que no es mi intención cerrarme al amor.

Creo que cada uno de nosotros necesitamos de un gesto cariñoso, de una palabra bonita, alguien quien te coloque la mano en los hombros y te consuele cuando estés triste. Alguien quien se ría contigo cuando estés feliz. Alguien con quien COMPARTIR! Creo que para el inicio de una nueva etapa, el tiempo es el mejor amigo . Así que esperaré con paciencia…

Este verano disfruté de cada rayo de sol y trato de no pensar en lo que dejé atrás, trato de no presionar el futuro.  Intento concentrarme en el PRESENTE.

En ser feliz.