¿Por qué le encanta a esta generación mostrar el culo en las redes sociales?

Una cosa que nunca va a dejar de llamarme la atención es la cantidad de mujeres (sobre todo jovencillas) que no para de subir fotos de sus escotes o sus cuerpos en bikini a las redes sociales. ¿Por qué les gusta tanto?

Hace unos días salí de fiesta por Madrid con unas chicas entre 21 y 25 años y al ver que sobre todo se preocupaban por sus móviles, las selfies que se hacían y los “me gusta” que obtenían, les pregunté el por qué.

¿Por qué parecían darle tanta importancia a lo de sacarse fotos para las redes?

¿Por qué el móvil parecía más importante e interesante que la gente que tenía a su alrededor? 

Y al ver sus perfiles de Instagram ¿Por qué subían tantas fotos semidesnudas?

Quiero dejar claro que no quería ni quiero despreciar ni ridiculizar a nadie. Mi única intención es reflexionar junt@s y compartir con vosotr@s diferentes opiniones al respecto.

Porque me gusta mi cuerpo

De primeras las chicas me contestaron todas lo mismo:

“Porque me gusta mi cuerpo”.

Yo les comenté que también me gustaba el mío. Y mucho. “Me miro en el espejo y me encanta lo que veo… Somos unos pibones y lo sabemos. Vale. Pero yo no subo fotos posando en bikini o selfies delante del espejo y ustedes sí. Con toda la sinceridad del mundo, ¿por qué?”

Una de las chicas me llegó a decir que ella quería que los demás apreciasen su cuerpo bonito, porque se lo curraba mucho en el gimnasio. Después de asentir con la cabeza y pensarlo unos segundos, llegué a la conclusión: “Entonces no lo haces por ti y porque te gusta tu cuerpo. Quieres gustarle a los demás, ¿no? Que te respeten por tu disciplina y admiren tu figura”.

“Yo por mi parte quiero demostrarle al mundo mis curvas y darle envidia a las chicas que en su momento me han llamado gordita…” decía otra.

Una chica me contestó: “Creo que nosotras vemos las modelos y las Instagramer posando semidesnudas y con sus cuerpazos y queremos demostrar que nosotras podemos estar igual de guapas y buenas. Es una tontería pero de algún modo competimos con ellas… ”.

Todas sus respuestas me llevaban a la misma conclusión…

Las redes sociales son dañinas para nuestras relaciones

Aparte de los celos y las inseguridades que causan las redes para nuestras relaciones de pareja, también son responsables para la falta de comunicación y empatía en nuestras amistades. Muchas veces estamos tan distraídos con las novedades de Facebook e Instagram en nuestros móviles, que se nos escapa el detalle de la anécdota que nos está contando la amiga que tenemos delante, su ceño fruncido, su timbre de voz, sus gestos. ¿Y por qué nos interesa tanto? Los psicólogos lo llaman “fear of missing out” – el miedo de perdernos algo.

Las redes sociales son adictivas

Las redes sociales son más adictivas que el alcohol o el tabaco. Eso es lo que dice la universidad de Chicago y visto lo visto, tiene toda la razón del mundo. La gente hoy en día se pierde tanta vida social, tantas conversaciones, impresiones e interacciones por no despegar la mirada del móvil.

Las redes sociales nos perjudican y no somos conscientes

Quiero ser muy explícita: Creo que muchas chicas jóvenes no son conscientes que algún día no van a querer que todos sus compañer@s de trabajo las vean con el culo al aire posando en la playa. Ni sus clientes, ni sus superiores. Igual que los chicos no van a querer que los vean marcando abdominales o paquete (porque mis palabras valen para ambos sexos).

Pero aún más inquietante me resulta que tanta gente no parece consciente lo que implica estar tan pendiente de las redes y lo que dice sobre nosotros mismos. Dependemos de las opiniones de los demás, de los “me gusta” y de la cantidad de seguidores. Queremos dar envidia, parecer guay, entrar en competencia con las modelos, parecer más guapos e interesantes.

¿Qué dice eso sobre nosotros y nuestra autoestima?

Aparentamos para gustar, nos exhibimos para gustar aún más

Lo normal sería lo siguiente: Nos sacamos fotos y las subimos a Instagram Facebook para que nuestros amigos (reales) vean lo que estamos haciendo y con quien. Las redes sociales se inventaron para compartir nuestras experiencias, nuestros pensamientos y nuestras fotos con la gente que nos conoce. Nos ahorramos el acto de estar enviándole foto por foto a nuestra madre, nuestra amiga, nuestro primo etcétera y lo subimos todo con un clic.  

Empieza a cambiar la cosa, si es más importante que la gente ahí afuera sepa que estamos en un sitio guay, que disfrutar del mismo sin estar pendiente del móvil.

Empieza a cambiar, si ponemos nuestro perfil en público para llegar a más y más personas y compartimos fotos sensuales en vez de solo enviársela a nuestra pareja. ¿Esa foto se la habrías enviado a tu tía? ¿No? ¿Ni tampoco eres modelo de ropa interior ni te pagan por hacerle publicidad a Women´s Secret? ¿Entonces por qué piensas que deberías mostrar tu cuerpo delante de todo el mundo? ¿De qué te sirve?

El resumen de todas las respuestas obtenidas lleva a una conclusión: mostrar el culo o el escote significa más “me gusta”, más admiradores y eso hace que las dueñas de dichos atributos se sientan mejores, más guapas, más seguras de ellas mismas. Las hace olvidar que la sensualidad forma parte de la intimidad. Pero eso también implica una falta importante de autoestima. No es algo que solo dice una bloguera cualquiera si no una cantidad de psicólogos y especialistas – voy a daros un ejemplo de muchos: Según el estudio de una universidad holandesa, aquellas personas que se realizaban más selfies y se presentaban más seguras y sensuales en sus redes sociales que los demás, poseían una autoestima más baja. Necesitaban la aprobación de otra gente para sentirse atractivas y deseables y en la mayoría de los casos se trataba de personas que se sentía muy sola y le tenía miedo al abandono. Curioso, ¿no?

Bueno chic@s, espero no haber hecho daño a nadie porque de verdad no era mi intención. Lo que pasa es que siento cierta responsabilidad y quiero ayudar a reflexionar, hacer entender lo que dicen los psicólogos y lo que implica este tipo de comportamiento. Al final sois vosotr@s mism@s que decidís como presentaros y cómo actuar. Pero quiero dejaros un mensajito final: Tenéis muchísimo más que una envoltura bonita y no os hace falta en absoluto que algún idiota comente la forma de vuestras nalgas…