Cómo ser feliz en 5 pasos

Ser feliz no es tan difícil como a veces pensamos y yo por mi parte estoy convencida, que cualquier persona puede aprenderlo. ¡Esto va en serio! Te enseñaré como…

1. Paso: ¿Quién soy?

Con la velocidad en la que corremos por nuestro día a día se nos suele olvidar lo más importante de todo: nosotros mismos.

¿A quién ves cuando te miras en el espejo? ¿Eres capaz de describirte a ti mismo? ¿Cómo le contarías a otra persona sobre ti? ¿Te caerías bien a ti mismo? ¿Cómo son tus condiciones de vida? ¿Tu trabajo? ¿Estás haciendo lo que quieres hacer o estás haciendo lo que tienes que hacer? ¿Tienes a una familia que te quiere? ¿Amigos que te importan? ¿Pareja? ¿Aficiones? ¿Te gusta reírte? ¿Por qué no lo haces con más frecuencia?

La conciencia y el reconocimiento de ti mismo y de las cosas que te rodean – nuestro primer paso hacia una vida más feliz.

2. Paso: ¿Dónde están los problemas?

Ahora que has reflejado un poco sobre quién eres y cómo te sientes y has pensado en lo que es importante para ti en tu entorno y en qué situación de vida te encuentras,  podemos pasar al siguiente paso:

La pregunta de las preguntas: ¿Qué es lo que inhibe tu felicidad?

¿Qué te impide comenzar el día con alegría? ¿Por qué no puedes reírte de corazón? ¿Hay algo que te molesta, te deprime o te da miedo? ¿O quizás estás demasiado ocupado para abrir los ojos y realizar lo bien que lo estás pasando?

¿Sabías que la mayoría de nuestros temores y preocupaciones no son reales? O digámoslo de otra manera: ¿Alguna vez te has dado cuenta de que la mayoría de TUS miedos y preocupaciones no son reales? Muchas veces nuestros miedos se relacionan con cosas en el futuro que nunca sucederán o hechos reales que ya no se pueden cambiar porque están en el pasado.

Así que si dejamos de lado todas esas preocupaciones “falsas” del futuro o pasado ¿QUÉ es lo que queda? El AHORA. Y si nos centramos en el AHORA, ¿QUÉ es lo que realmente te preocupa?

¿Lo tienes? Pues hazte otra pregunta más: ¿Esa preocupación tiene solución?

Permíteme simplificarlo un poco: ¿Los vaqueros no te cierran? ¿El teléfono está roto? ¿Eso realmente lo consideras un problema? Para alguno quizás lo es. Sin embargo, estos puntos se pueden resolver fácilmente.

¿Ya no disfrutas de tu trabajo o tu pareja te dificulta la vida? También son cosas que tienen solución. Incluso aunque estas decisiones serán más difíciles para nosotros que muchas otras, las decisiones nos darán las soluciones. Esperar a que algo cambie por sí solo, no.

Resumen: Ten en cuenta que hay muy poco en esta vida que valga la pena perder lo más bonito de nuestro rostro: la sonrisa.

3. Paso: Si se quiere, se puede.

“No puedo.” – Una frase que deberías eliminar por completo de tu vocabulario.

Puedes hacer de TODO, si realmente lo quieres. Es más, si llegas a decir que no puedes, es porque no quieres y la verdad es que te frenas a ti mismo.

El tercer paso en nuestro camino hacia la felicidad es entender (no digo leer y pasar, digo ENTENDER) que podemos cambiar muchas cosas en nuestras vidas si realmente queremos. Hay tanto, que está en nuestras manos – especialmente nuestra propia felicidad.

¿Hay algo en concreto que te agobia? ¡Sácalo de tu vida! ¿De qué tienes miedo? ¿Del cambio? ¿Las consecuencias? ¿Del fracaso?

Entonces aún no has superado el segundo paso de nuestro aprendizaje. Hemos dicho que NO íbamos a tener ni miedos ni preocupaciones que no eran reales y nos queríamos concentrar en el AHORA. Verás lo bien que se siente pensar de esa manera y SOLO concentrarse en las preocupaciones de hoy e intentar resolverlas, sabiendo que vas a poder hacerlo si realmente quieres.

4. paso: El AHORA, el AQUÍ, y el YO

“Erase una vez un pobre hombre que pasó toda su vida buscando un tesoro…” – así empieza un antiguo cuento chino, que termina con el hecho de que este hombre tenía que darse cuenta de que el tesoro que tanto buscaba siempre ha estado en una caja en la que se sentaba cada día para desayunar. Todo lo que tenía que hacer, era abrir la caja y mirar dentro y toda su vida hubiera sido diferente.

No es tan difícil leer entre líneas de esta historia. El tesoro que tanto buscamos, nuestra propia felicidad, no está sólo muy cerca, ¡estamos sentados en ella!

Nuestra vida es el regalo más grande que nos han dado y muchas veces ni nos damos cuenta. La malgastamos sin más y no dejamos de buscar algo diferente, algo mejor, algo más grande o moderno. El cuarto paso en nuestro camino hacia la felicidad es ser consciente de que tu vida es un regalo y tienes que disfrutar cada minuto de ella como si no hubiera mañana.  

¿Has notado hoy lo azul que es el cielo? ¿Disfrutaste de la ducha con todos tus sentidos? ¿Estuviste agradecido por la sonrisa de su hijo esta mañana? Basta ya de preocupaciones irreales, de miedos y del “qué dirían”.  ¿Qué más da?

Lo que realmente cuenta es el AHORA, el AQUÍ y el YO.

Sólo nosotros mismos somos capaces de hacernos felices y por lo general no es tan difícil como solemos pensar.

5. Paso: ¡No lo olvides!

El último es probablemente el paso más difícil de todos:

¡NO TE OLVIDES SER FELIZ!

No olvides levantarte por la mañana con una sonrisa.

No olvides quién eres, qué puedes hacer y quién te ama.

No olvide que los problemas rara vez son reales.

No olvides que sólo se vive una vez.

No olvides hacer lo que quieras más a menudo.

No olvides que puedes hacer y lograr lo que quieras.

No olvides que normalmente no es para tanto.

No olvides centrarte en el AHORA y AQUÍ.

No te olvides vivir.

No te olvides ser feliz